La más bella de un torneo sublime

Blancas: Tb8, Cg8, Rh8, Dd7, Ae7, Tf7; peones en a5, b7, c5, d6, e5, f4 y h7.

Negras: Tf1, Dd2, Af2, Tg2, Rh2, Cc3; peones en a2, b2, c4, d5, e4, f3 y h3.

Si hubiese que elegir un solo adjetivo para el estilo de Alexánder Kótov (1913-1981) probablemente sería “posicional”. Pero en varias partidas suyas se aprecia la excelencia táctica. Por ejemplo, en la que publicamos en esta colección hace dos semanas. O en la de este vídeo, una de las combinaciones de extracción del rey más famosas de la historia, que además se jugó en uno de los mejores torneos de todos los tiempos, Zúrich 1953, donde Kótov fue el único que logró derrotar al vencedor, Vasili Smyslov.

Alguien sólo puede ser un jugador de primera fila mundial si domina ambos estilos, aunque practique más uno que otro. Kótov lo era, como se ve en su palmarés. Y además influyó con sus resultados en quién debía ocupar ese trono. Sobre todo, en el torneo de Groninga (Holanda) de 1946, cuando venció a Max Euwe en la última ronda, facilitando así el primer puesto de Mijaíl Botvínik, futuro campeón. Hay indicios para creer que la Federación Internacional (FIDE) hubiera reconocido inmediatamente a Euwe como campeón (sucesor del fallecido Alexánder Aliojin) de haber ganado ese torneo.

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