Simagin brilló y el jurado enloqueció

Blancas: Rc1, Td1, Th1, Ae2, Db3, Cc3, Ae3, Cf3; peones en a2, b2, f2, g3, h3, c4 y d5.

Negras: Ta8, Ac8, Dd8, Tf8, Rg8, Ag7, Cf6, Cb4; peones en a5, b7, c7, d6, e5, f5 y h7.

Quienes conocieron a Vladímir Simagin (1919-1968) coinciden en loarlo intensamente. Por ejemplo, el periodista Lev Járiton: “Modesto y humilde, nunca pidió nada para él durante toda su vida, pero apoyaba a quien fuera cuando la verdad estaba en juego. Ahora, el nombre de Simagin está casi olvidado, y eso me entristece mucho. Pero cuando veo sus partidas, disfruto del arte del ajedrez. Para mí, Simagin fue un verdadero artista del ajedrez, cuyo nombre estará siempre grabado en los anales”.

La Segunda Guerra Mundial, que suspendió los torneos de ajedrez en la Unión Soviética durante varios años, fue sin duda una de las razones por las que Simagin no alcanzó aún mayor gloria. Sus brillantes resultados hasta que murió jugando una partida dejan pocas dudas. Y la partida comentada en este vídeo demuestra que Járiton tenía razón.

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