Botvínik salta al estrellato

La poderosa armonía de todas las piezas de Botvínik en la partida de este vídeo recuerda al motor de un Fórmula 1 con una perfecta puesta a punto. El futuro multicampeón del mundo ya mostraba su gran fuerza en el histórico torneo AVRO 1938, que reunió en Holanda a los ocho mejores del mundo. Botvínik terminó el 3º, detrás de Keres y Fine.

A continuación, aprovechó la necesidad psicológica de Aliojin de volver a la URSS y reconciliarse con el Kremlin, que aprobó la petición de Botvínik de apoyo económico para retar al campeón en un duelo por el título en Moscú. Pero las fuerzas prerrevolucionarias aún tenían peso en el Gobierno, y retrasaron dos meses la carta oficial. Ello unido al estallido de la II Guerra Mundial hicieron imposible ese enfrentamiento. Pero Botvínik no cejó en su progreso: ganó el Campeonato de la URSS en 1939, y en el libro del torneo adelantó el esquema de sus nuevos sistemas de entrenamiento, dando gran importancia al estudio minucioso de las aperturas.

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