Tremendo golpe de Janowski

Que David Janowski (1868-1927) se gastara en una sola noche de casino el primer premio del torneo de Montecarlo 1901 concuerda bien con su estilo irregular, poco dado al juego posicional y profiláctico. Y que aparezca por tercera vez en El Rincón de los Inmortales es lógico porque fue considerado como uno de los mejores atacantes de finales del siglo XIX y principios del XX.

Como ocurrió en la primera de sus joyas publicada aquí (Janowski-Pillsbury, Londres 1899), y también en la segunda (Janowski-Tarrasch, Ostende 1905), el agresivo francés de origen polaco mezcla la demolición con el arte frente a otro rival de postín, Saemisch, en el torneo del famoso balneario checo de Marienbad, en 1925. A partir de ahí, su vida cayó en picado por culpa de la tuberculosis. Cuando murió, sus amigos hicieron una colecta para poder enterrarlo. Por fortuna, sus partidas inmortales lo retratan como un gran artista.

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