Un sacrificio revolucionario

Los sacrificios de material a medio o largo plazo, imposibles de calcular con exactitud y basados sobre todo en la intuición, fueron una de las enormes dificultades que se encontraron los mejores informáticos del mundo durante medio siglo (desde finales de los años cuarenta), hasta lograr que la máquina 'Deep Blue', de IBM, ganase a Kaspárov en 1997. Sin embargo, Savielly Tartakower ya era capaz de hacer eso con virtuosismo hace casi cien años, como se aprecia en este vídeo.

Los libros de historia del ajedrez destacan mucho las frases célebres del ingenioso Tartakower -por ejemplo: "Nunca he ganado a nadie que no estuviera enfermo"; o bien: "Gana quien comete el penúltimo error"-, pero a veces olvidan que también fue un jugador fortísimo, cuyas obras de arte merecen estar en 'El Rincón de los Inmortales'.

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