Una gema del joven Rubinstein

Si casi el 100% de los grandes jugadores de ajedrez comenzó antes de los 10 años, en el caso de Akiba Rubinstein, no ocurrió hasta los 16, cuando dejó sus estudios encaminos a ser rabino para dedicarse al ajedrez. En su legado deja partidas como la que ganó con 22 años en Polonia al también polaco Bartóshkevich. Era 1902 y fue una de las primeras gemas del joven jugador.

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