De la escuela pública española a la universidad en Estados Unidos

En España, cuando un estudiante pide plaza en una universidad se convierte en un número: su nota académica. Ese es el único factor para medir su valía. No sucede así en Estados Unidos. Allí la puntuación que se obtiene en el examen de acceso es solo una parte; importan las actividades extraescolares, el historial del alumno y su implicación en proyectos sociales. También las cartas de recomendación de sus profesores y un ensayo de unas 500 palabras en el que cuenta sus intereses y pasiones. El proceso es complejo y requiere una preparación mínima de dos años