Por qué Iván tiene que ir al colegio a 60 kilómetros

Devoran todo cuanto se escribe sobre las enfermedades de sus hijos. Han aprendido hablar en la jerga de siglas que los técnicos utilizan para poner nombre a sus niños y a los recursos que necesitan –ACNEES, TEA, ATE, PT...- y han creado casi tantas asociaciones como teorías antagónicas existen sobre la mejor forma de atender la diversidad. Pero todos los padres de niños con discapacidad comparten un mismo temor: qué pasará con sus hijos cuando ellos falten. Su futuro depende en gran medida de lo que pase ahora en sus escuelas: de la autonomía que les ayuden a tener sus maestros y de la integración que les hayan facilitado o no sus compañeros de pupitre; de su escolarización en colegios de educación especial o en centros ordinarios con el resto de alumnos.